lunes, 31 de marzo de 2008

Es cuestión de dinero...?

"You-have-one-new-message-and-eleven-saved-messages. New-message."
"HOoola, Esteban! Soy yo, Carla. Es viernes, son como las ocho de la noche, y te llamaba para saber si te habías decidido por lo del apartment. Es posible que tenga otra gente interesada, pero, como tú sabes, yo te lo quiero rentar a ti. Te agradecería me llamaras. Yo aún voy a estar despierta, con unas amigas."
Carla, nicaragüense de unos 35+ con 10 años en SFO, me estaba ofreciendo que me quedara con su apartamento mientras ella dormía en casa de una amiga por unos meses, porque iba mal de pasta, y no quería perderlo y no sé qué. En principio me ofreció compartir con ella, yo me quedaría su habitación, y ella dormiría en la cocina (!?), y se iría temprano y llegaría tarde para no molestar (!?). Y yo le dije: "Y por qué no duermes en el lavabo?" (es broma) No acepté, pero le dije que el apartamento me gustaba mucho, y que algo así pequeño, amueblado, bien situado, con una habitación, soleado, podría interesarme. Que pusiera un precio por todo el apartamento y que se pirara por ahí a sobar :P En principio me dijo $1500 con gastos incluídos (precio que, visto lo visto, pues está bien) y sin depósito. La verdad es que yo, por una habitación que estuviera bien, estaba dispuesto a pagar hasta $1100 o $1200, pero más ya se me iba de presupuesto. Con lo que $1500, aunque fuera por un piso entero, pues como que no. Bueno, siempre quedaba la opción de regatear.
DE mientras, me sale una habitación por 1000 + gastos con 1000 de depósito. Piso vacío, para entrar con Anna, una actriz de teatro de 26, de San Francisco, titular del alquiler y con quien había tenido una buena primera conexión, y un chico de 33 de Indiana a quien ni he visto. Pintaba guay. La habitación es grande, cabe una cama de matrimonio, un sofá-cama abierto, un escritorio, y más. No le entra mucha luz, y se comunica con dos puertas corredizas al comedor (todavía muerto). Tendría que comprarme la cama, el escritorio, etc... Me hacía gracia vivir con americanos, por lo de conocer, y el idioma, etc. Y también por el tema de estar en una ciudad nueva, pa no estar muy solo. Casi estaba decidido, cuando Carla contraataca en su turno de regateo, y me lo baja a 1200, con gastos incluidos, sin depósito, amueblado, con cacharros de cocina. Que me lo quiere alquilar a mí porque sabe que yo en un tiempo me voy a marchar, que tal, que cual... Teniendo en cuenta que el otro sitio serán 1000 + gastos (1070) + cama + escritorio + ..., y que necesito un depósito, pues la cosa está igualada, y empezar a vivir va a ser más difícil en la habitación. E incluso así, no termino de decidirme a vivir solo y correr el riesgo de aislarme (aunque nadie te garantiza que acompañado siempre signifique mejor) en esta, para mí, nueva ciudad. Esta noche tengo que decidir, y parece que no es cuestión de dinero.

jueves, 27 de marzo de 2008

De vuelta en Berkeley

Llegaron la madre y el hermano de Deborah (la novia de Eric) para unos días, y... pues bueno, he sido expulsado de la casa. Menos mal que me habían nominado un poco antes, y se pudo buscar un plan alternativo. Estoy quedándome estos días en Berkeley, en una casa de como 11 estudiantes (en la que ya estuve brevemente en el 2006), aprovechando que algunos no están, y que hay algo blandito para que yo pueda dormir.
Pues ya estoy en contacto con la delegación arbitral, y es posible que en dos findes esté arbitrando. A ver cómo se las gastan por aquí... No tengo claro lo del uniforme todavía. A ver si me paso mañana y tal, porque no me traje el mío, y seguramente tendré que pillarme uno.
Y qué más, bueno, lo de la casita sigue en proceso, sigo viendo cosas, pero nada decidido. Algunas ofertas me molan más que otras, pero nada definitivo. Espero que el domingo o el lunes esté ya listo para sentencia. Si no, pues tendré que seguir quedándome en casa de Eric y esperar un poco más...
Y no estoy haciendo mucha vida social ni nocturna todavía. Anoche me fui a echar unas birras con algunos de los habitantes de la casa, y tuve algunas conversaciones interesantes sobre el sentido de la vida. Nada de heavy partying todavía...
Hasta luek,

miércoles, 26 de marzo de 2008

First Steps

Bueno, por fin empiezo a escribir cosillas sobre mi recién estrenada aventura por la ciudad de los terremotos. Me hubiera gustado hacer un prologuillo antes de partir, pero entre whistles y flutes, ya sabéis...
Las cosas están yendo rápido por aquí. Después de unos últimos días (sobre todo el último) ajetreadillos en la ciudad condal, 14 horas de avión (12 seguidas) me sentaron menos mal de lo que hubiera esperado. Con lo petao que venía, casi se puede decir que el trayecto me sirvió para relajarme un poco. Pero la relajación no duraría mucho. Me esperaban (y todavía me esperan) mil cosas que arreglar durante estos primeros días. Primeros pasos que, aunque puedan aparecerse a veces como un poco difíciles, disfruto saboreando.
Debiendo empezar a aparecer por la uni a partir del lunes o el martes que viene, me conviene tener las cosas más o menos apañadas a finales de semana. Y con cosas apañadas, ¿a qué me refiero? Bueno, pues principalmente a tener una 'casita'. Las demás cosas, o son muy fáciles y ya las he hecho (abrir cuenta en banco, hacerme con un móvil, pasarme por la uni a decir 'hi', ...), o las puedo aplazar un poco (comprarme un coche, hacerme rico :P, ...). La verdad es que he hecho algunos avances, y habré visto ya, en dos días y medio, como unos diez pisos. Esta tarde tengo un par de citas más. En el barrio en que quiero estar (por cercanía al metro / tren, por perfil de peña), los precios por habitación están sobre los 700-1200$/mes (en otros barrios tampoco baja mucho). Wow! Bueno, es lo que hay. Lo de pillarme un studio, pues va a ser que no. Intentaré que la habitación sea grandecilla, y no tener que compartir el baño con 10 personas. Poco a poco.
Y bueno, esto casi ni ha empezado, todavía. La ciudad se presenta fácil. Con mucha actividad, y el barrio de 'Mission' muy prometedor. La uni (por cierto, vaya tela con el campus) me pilla un poco lejos, pero bueno, tampoco voy a emplear mucho más tiempo en llegar de lo que empleaba en Barcelona. Espero poder contaros cómo son mi casa y mis compañeros la próxima vez que os escriba.
Un caluroso (por aquí no es que te ases, que digamos) saludo!